5 ejercicios de meditación para principiantes


Aprender a meditar no es fácil, requiere energía, constancia y regularidad. Sobre todo, lleva tiempo. Así que cualquiera que desee acercarse a la meditación necesariamente debe encontrar tiempo para sí mismo. Esta es la primera enseñanza que siempre doy a mis alumnos y el principio cardinal en el que se basa cualquier técnica de meditación. Dedicando unos minutos al día a practicar estos cinco ejercicios de meditación, aprenderás a preparar tu cuerpo y tu espíritu para el camino de la conciencia, pudiendo abstraerte de tus pensamientos y distracciones.


Ejercicios de meditación para todos los días

Encuentra tu tiempo


Sabes que cualquier acción lleva tiempo. En este ejercicio tendrás que encontrar alguna para una "no acción".


Lo primero que debes hacer es aislar 10 minutos (que luego se convertirán en 20) dentro de tu jornada única y exclusivamente para ti. Lo ideal sería por la mañana, pero seamos realistas, debemos conciliar la meditación con la vida diaria… el trabajo, la familia, los amores, los amigos, los compromisos y el entretenimiento son partes importantes e imprescindibles de nuestros días.


Sin embargo, basta con encontrar 10 minutos tuyos, exclusivamente tuyos, para marcar la diferencia. Sin teléfono, sin timbres, sin gente llamándote. No existes para el mundo en esos minutos, estás ahí solo para ti.


El primer ejercicio consiste sólo en esto: recortar 10 minutos cada día de tu vida cotidiana. El tiempo no influye, pero es fundamental que con el tiempo se convierta en una necesidad como cepillarse los dientes o vestirse.



Encuentra tu lugar

Seguramente te habrá ocurrido entrar en un lugar e inmediatamente sentirte a gusto, o viceversa, querer salir lo antes posible. Meditar significa relajar la mente y sentirse bien, por lo que es fundamental que esto suceda en un lugar donde te sientas seguro y cómodo.


No importa si es una habitación de un metro cuadrado o si estás en la cima de una montaña con infinito a su alrededor. Siempre repito que lo que puedes descubrir con estos ejercicios de meditación es la práctica insertada en la vida cotidiana, para que puedas construir fácilmente tu lugar en casa. Será un rincón del dormitorio, será la sala de estar, incluso será el cuarto de lavado si equipas este espacio de acuerdo a lo que te gusta.


¿Te gustan los colores y tejidos orientales? Bueno, solo necesitas conseguir algunas almohadas y cortinas de tela de colores. ¿Prefiere un color blanco discreto con muy pocos elementos de color? Cubre el sofá con una manta o sábana blanca. Puedes crear el ambiente que prefieras, ayudándote también de fragancias y aceites esenciales. Tal vez tu rincón te haga sentir bien tal como está porque ya es tu refugio. Déjalo así.


Experimenta sin meditar todavía, tal vez leyendo o escuchando música en el lugar donde mejor te sientas, y elígelo como tu refugio meditativo cuando estés 100% seguro de que ese rincón en particular es capaz de equilibrar tu energía.