Santosha la alegría de ser satisfecho

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Que significa Santosha

Integras Santosha en nuestras vidas

 Santosha en el Yoga 

 Santosha en el diario vivir 

Santosha, en la tradición yóguica, se considera tanto una actitud como un estado de profunda paz interior.

 

A través de la práctica de santosha, el yogui se libera de las ansias y los deseos y puede seguir su vocación sin temor a manipulaciones externas. Esto se considera una parte esencial del desarrollo espiritual.

"Del contentamiento (brota) la felicidad suprema". - Yoga Sutra de Patanjali, II.42

Santosha es el segundo niyama ("disciplina") descrito en los Yoga Sutras de Patanjali. El término deriva del sánscrito sam, que significa "completamente" o "totalmente", y tosha, que significa "satisfacción" o "aceptación".

 

Esta práctica se caracteriza por una realización general hacia la propia vida y al mismo tiempo una falta de deseo por lo que otros tienen. El "contento" de santosha no significa sentarse de brazos cruzados y renunciar a la necesidad de hacer cualquier cosa. Por el contrario, nos enseña a aceptar y apreciar lo que tenemos y lo que ya somos, y de ahí seguir adelante.

 

Al principio puede no parecer tan sencillo: si lo fuera, todos seríamos mucho más felices con nosotros mismos en lugar de buscar constantemente la siguiente experiencia u objeto que promete hacernos mejores.

Está en nuestra naturaleza querer más, no sentirnos complacidos hasta que hayamos satisfecho algún impulso temporal, y esto es realmente lo que nos ayudó a sobrevivir como raza humana.

 

Pero debemos considerar qué objetivos son verdaderamente importantes para nuestra vida, nuestro mundo y nuestro bienestar. Conseguir un ascenso, perder peso, comprar un coche, una casa o incluso conocer a alguien y enamorarse son cosas que buscamos fuera de nosotros mismos para hacernos felices, y tarde o temprano esas cosas (o al menos la alegría inicial que despiertan en nosotros) desaparecen de nuestra vida.

 

Una vez que hemos arreglado algo, parece que otro se rompe en una espiral infinita de felicidad, tristeza, amor y miedo. Entonces, ¿Cómo podemos escapar de este círculo vicioso y alcanzar el estado de plenitud de santosha?

Según los textos yóguicos, santosha se manifiesta o practica en varios niveles: I

 

  • Intención: Haz lo mejor que puedas en cualquiera de tus acciones, luego acepta cualquier resultado que venga con ello. Podríamos resumir este principio en la frase "haz lo mejor que puedas".

  • Estado interior: adoptar una mentalidad de contentamiento apoyado también por otras virtudes como la compasión, la ausencia de envidia y el no robar.

  • Expresión: La manifestación exterior de santosha es serenidad y satisfacción total, sin deseos superfluos.

Santosha está íntimamente ligada a la ecuanimidad, ya que practicarla permite aceptar cualquier circunstancia que se presente, ya sea placer, dolor, éxito o fracaso.

 

Se dice que Santosha ayuda al yogui a desarrollar una mejor relación consigo mismo. Al practicarlo, aprendemos a aceptarnos tal como somos, en lugar de hacer que nuestra felicidad dependa de lograr ciertas metas o cambiar algún aspecto de nosotros mismos.

En yoga, santosha se puede ejercitar a través de la práctica de asanas, aceptándose a uno mismo y aceptando las limitaciones del propio cuerpo, en lugar de luchar por más.

 

Cualquiera que haya asistido alguna vez a una clase de yoga conoce la sensación: estás tratando de realizar una postura y no puedes evitar mirar a tu alrededor para ver si lo estás haciendo mejor que otra persona. Todos hemos estado allí al menos una vez.

 

Lo cierto es que siempre habrá algo que aprender y algún aspecto a mejorar en nuestra práctica. ¡La buena noticia es que tenemos toda una vida para practicar! No hay una fecha límite para alcanzar un cierto nivel de destreza física.

 

De hecho, puede ser difícil aceptarnos tal como somos si eso significa que todavía no podemos hacer lo que queremos, pero estar justo donde estamos ahora y avanzar desde allí es clave para un enfoque sostenible y transformador.

Cuando nos empujamos físicamente hacia una asana para la que aún no estamos preparados, nuestro cuerpo responde contrayéndose, endureciéndose y casi defendiéndose de nuestro incesante forzamiento.

 

Cuanto más trabajamos dejándonos guiar por el miedo, el apego y la no aceptación, más nos alejamos de nuestro objetivo. En tu próxima clase de yoga o práctica en casa, establece la intención de apreciarte por lo que eres, lo lejos que has llegado y todo lo que has logrado hasta ahora.

 

Tu cuerpo te lo agradecerá y cuando dejes de lado la "necesidad" de ser más flexible, más fuerte, más equilibrado o poderoso, el progreso llegará de forma mucho más natural.

Perseguir constantemente un sentimiento, una posesión física o una persona puede volverse agotador después de un tiempo.

 

Ciertamente experimentaremos alegría o felicidad temporal una vez que hayamos logrado lo que queríamos, pero ¿Cuánto durará realmente? Una vez que hemos logrado esa paz temporal, eventualmente nos apegamos demasiado a este sentimiento y luchamos por mantenerlo, eventualmente arrastrándonos de nuevo a la tristeza hasta que encontremos la próxima meta que nos pueda hacer "felices".

 

Al igual que la naturaleza, nuestra mente cambia constantemente: las emociones y los estados del ser son totalmente impermanentes, pero a veces nos encontramos envueltos en un torbellino de preocupaciones sin una ruta de escape aparente.

 

Las promesas que nos hacemos a nosotros mismos, tales como "Seré una mejor persona una vez que lo haga", "Bajaré solo diez libras y luego estaré bien", "Seré feliz cuando tenga un un trabajo/una relación/un coche/algo de dinero…” Nos llevan a ignorar por completo el momento presente en su sencillez y perfección.

Conclusión

Buscar fuera de nosotros mismos la felicidad en cualquiera de sus formas, ya sean actividades, personas o bienes, solo conduce a una mayor investigación y nunca a una meta definitiva.

 

El significado más profundo de santosha es precisamente el de dejar de lado las expectativas hacia el futuro, no poner nuestra felicidad en manos de otros y no perseguir la idea de que para ser felices debemos depender de factores externos. Todo lo que necesitamos es una realización profunda que nos ayude a reconocer el progreso que hemos hecho, nuestras fortalezas, nuestro compromiso y los dones que ya residen dentro de nosotros y son accesibles en cualquier momento a través de prácticas como la meditación, el yoga o la simple gratitud.

 

Integrar este niyama en nuestra vida conduce a una felicidad profunda y duradera, que nos libera de apegos innecesarios y nos ayuda a apreciar la belleza del “aquí y ahora”, sin superestructuras, enredos o pensamientos que en realidad no nos pertenecen. Tenemos todo lo que necesitamos siempre a mano. La práctica diaria de santosha nos ayuda a reconocer y explorar esta simple pero poderosa verdad

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