¿Lloras durante la meditación?


Quizá te suene este escenario: te sientas a meditar. Al principio, todo es pacífico y silencioso mientras te enfocas en tu respiración cuando entra y sale de tus pulmones. De repente, sin embargo, comienzas a sentir que las lágrimas brotan y, antes de que te des cuenta, te encuentras llorando y sollozando.


Esto no es en absoluto lo que esperabas que sucediera durante la meditación y te preguntas si es normal y si hay algo mal contigo. La meditación debería hacerte sentir mejor después de todo, ¿verdad? De hecho, llorar durante la meditación es bastante común. Aunque la meditación es un gran calmante para el estrés para muchas personas, a veces también puede despertar o despertar emociones difíciles, incluido el llanto.


Sin embargo, esto no siempre es algo malo. Liberar emociones que llevamos demasiado tiempo reprimidas puede ser catártico e incluso terapéutico. Exploremos lo que hay que saber sobre el llanto durante la meditación, por qué sucede y cómo lidiar con él.



¿Por que lloro durante la meditación?

Muchos de nosotros asociamos la meditación con un momento de calma, una oportunidad para encontrar el equilibrio emocional. La investigación científica ha demostrado varias veces que adoptar una práctica de meditación puede reducir el estrés y la ansiedad. Pero la meditación también es una oportunidad para amortiguar el "ajetreo y el bullicio" que ocurre en la mente, para calmar los pensamientos y las cavilaciones. Y a veces, cuando todo está en silencio, cuando tus listas de cosas por hacer, tus responsabilidades laborales y las distracciones de la vida están en silencio por un momento, algunas de tus emociones más poderosas salen a la superficie. Estas emociones podrían ser las que guardaste dentro para hacer frente al ajetreo y el bullicio de la vida, o porque eran demasiado difíciles de manejar. De cualquier manera, la meditación es a menudo el momento en que estas emociones difíciles pueden manifestarse, a veces sin que te des cuenta. Esto se debe a que nuestra mente finalmente tiene el espacio para procesarlos y no está ocupada con otras tareas. El llanto espontáneo durante la meditación generalmente no es algo que se repita cada vez que meditas, sino todo lo contrario. A menudo les sucede a los novatos que no están acostumbrados a detenerse y escucharse unos a otros. Con el tiempo y la práctica, estos episodios disminuyen gradualmente precisamente porque comenzamos a conocernos mejor y ya no reprimimos tanto nuestros sentimientos.



Comprender el llanto

Llorar durante la meditación puede ser bueno, ya que puede ayudarte a conectarte con tus emociones, procesarlas y aprender sobre ti mismo. Sin embargo, cuando siente el magone durante la mediación, especialmente si parece surgir de la nada, es posible que se sienta inseguro acerca de qué hacer y cómo manejarlo. Aquí hay algunas sugerencias: Entiende que llorar no es algo malo. A la mayoría de nosotros se nos enseña que llorar es un tipo de debilidad, que es algo que solo los bebés hacen y que, a medida que crecemos, debemos mantener nuestras emociones bajo llave. La verdad, sin embargo, es que el llanto no es en modo alguno un signo de debilidad. Sentir tristeza y vulnerabilidad es parte del ser humano y aprender a expresarlas es tan importante como expresar alegría y alegría. Enmarcar tu llanto como algo positivo puede ayudarte a cambiar tu punto de vista y superar el momento. Aquí hay algunas cosas que debe saber sobre el llanto y por qué puede sentirse bien derramando lágrimas cuando sea necesario:

  • El llanto es una forma importante de liberar el estrés.

  • El llanto puede reducir los niveles de cortisol.

  • La represión de las propias emociones se ha relacionado con mayores tasas de enfermedades cardiovasculares.

  • Reprimir las propias emociones puede conducir a una mayor propensión a la depresión y la ansiedad.

Aprende a sentarte con tus emociones

Mucha gente piensa que la meditación significa tener una mente clara y estar libre de pensamientos y sentimientos. Pero no es así como funciona. El objetivo de la meditación no es eliminar por completo los pensamientos o sentimientos, sino poder aceptarlos tal como vienen.