PAZ INTERIOR: CÓMO DESAROLLARLA EN UN MUNDO SIEMPRE CON PRISA

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La receta:
indiferencia,sinceridad y honestidad 

Como ser indiferentes

Como ser sinceros

Como ser honestos

La paz interior, hoy, parece realmente una quimera inalcanzable. Muchos hablan de ello, pero muy pocos piensan que es posible alcanzarlo. En este artículo quiero contarles una historia (real) que me hizo reflexionar profundamente sobre el tema.

Un día fui en el centro de la ciudad a comprar un regalo de cumpleaños. No suelo moverme de mi fraccionamiento muy seguido, el calor de la ciudad y el caos me alteran mucho. Por eso, a menudo y de buen grado, olvido cuáles son los ritmos diarios, los desafíos y los obstáculos de quienes viven una vida agitada en las grandes ciudades. En cualquier caso, aunque ese corto viaje fue solo cuestión de llegar a una tienda, en los cuarenta minutos que dediqué a esta actividad me encontré, en orden: en un automovilista al que no le gustaba mucho que respetara los límites de velocidad- y creyó oportuno demostrarlo con adelantarme cerrando el camino adelante de mi. Al caminar para alcanzar la tienda me cruzo con un chico que sumergido en su música con los audífono puesto ni en cuenta se dio che me empujo con un hombro me empujó violentamente sin siquiera disculparse. en una vendedora obviamente aburrida que ni siquiera se ofreció atenderme, tuve que pedir que me ayudara.

 

Regresé al auto con el corazón triste, reflexionando sobre el hecho de que esto podría haber sido una salida realmente placentera si no fuera por la negatividad contagiosa de la gente. Lo más probable es que todas las personas que crucé en el camino hayan sido influenciadas a su vez por la negatividad de otra persona, creando un círculo vicioso interminable del que es muy fácil caer presa.

Todos nos hablan de equilibrio y paz interior, pero el mundo parece invitarnos a la prisa, a la ira, a la arrogancia. Vivimos en una realidad hecha de noticias, sobre todo negativas, que se cuecen minuto a minuto y que se nos pegan con toda su carga de crueldad: aún no hemos terminado de deshacernos de una, ¡y aquí hay otra peor! Lo mismo ocurre con muchas personas que nos rodean: si te fijas, la mayoría de nuestros conocidos no nos cuentan su momento feliz, sino el último lío que les ha pasado. Entonces, ¿cómo no "cancelar" todo nuestro trabajo interior y liberarnos en medio de estas negatividades manteniendo intacta la serenidad?

Me tomó años descubrir cuál era la "fórmula mágica" contra la negatividad. No todos podemos vivir junto al mar lejos del estrés, ni podemos escapar de los problemas y responsabilidades. Pero, sin duda, podemos detener la carga de frustración que recibimos todos los días con unos simples pasos. El enfoque que utilizo y siempre recomiendo a mis alumnos es este:

  • A costa de sonar cínico, hay que ser INDIFERENTE.

  • A costa de sonar desagradable, tienes que ser VERDADERO.

  • A costa de sonar inusual, tienes que ser HONESTO.

Esta es mi fórmula y regla de vida.

 

Durante mucho tiempo he estado profundamente convencida de que el potencial interno de cada ser humano necesita mucho silencio para salir a la superficie y mucho coraje para ser aplicado. Lo que encontrarás a continuación son algunos consejos para “prevenir” (que como bien sabes es mucho mejor que curar) las influencias negativas que atentan contra nuestro bienestar interior:

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Cuando ocurra un inconveniente en tu vida, o cuando recibas una fuerte decepción, analiza siempre su origen (en la medida de lo posible). Verás que en la base de todo hay casi siempre falsas expectativas, profundo descontento, envidia, codicia por el dinero, delirios de posesión o ansias de poder. Básicamente todo lo que estás tratando de eliminar a través de la meditación. Cuando ocurre un evento trágico fuera de tu control, debes ser capaz de comprender que tu trabajo solo ha influido mínimamente en ese evento y debes mantenerte al margen lo suficiente como para poder tener la claridad y la serenidad necesarias para actuar primero del final de los hechos.

 

Aquí es donde se origina tu indiferencia, no la clase de indiferencia que te impide ser empático y comprensivo, sino la constructiva que te permite distanciarte lo suficiente como para analizar la situación con razón y claridad. De esta manera podrá encontrar las soluciones más adecuadas y brillantes.

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Puede parecer la cosa más simple del mundo, pero si lo piensas primero no aprecias la sinceridad cuando toca actitudes que te preocupan. Sin embargo, solo a través de la sinceridad puedes mejorarte a ti mismo, conociendo tus límites y tratando de moverlos, mirando tus defectos incluso con los ojos de los demás y moldeando un poco tu carácter.

 

Lo mismo tienes que hacer con los demás, especialmente con las personas que te importan. Sea honesto para bien o para mal, y no tenga miedo de compartir con ellos lo que podrían hacer para mejorar, evitando parecer pedante. Es muy difícil, mucha gente se enfadará contigo, mucha gente te evitará… pero estas reacciones te servirán de filtro, habrás eliminado la negatividad que te quita energía.

 

Las personas que se quedarán, que son curiosas, te preguntarán por qué les dices estas cosas, tal vez, a través de tu sinceridad, tendrán la oportunidad de madurar su conciencia.

Lo mismo tienes que hacer con los demás, especialmente con las personas que te importan. Sea honesto para bien o para mal, y no tenga miedo de compartir con ellos lo que podrían hacer para mejorar, evitando parecer pedante.

 

Es muy difícil, mucha gente se enfadará contigo, mucha gente te evitará… pero estas reacciones te servirán de filtro, habrás eliminado la negatividad que te quita energía. Las personas que se quedarán, que son curiosas, te preguntarán por qué les dices estas cosas, tal vez, a través de tu sinceridad, tendrán la oportunidad de madurar su conciencia.

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honesto ante todo contigo mismo, con tus principios, con tus deberes, con tus sentimientos. No tienes que "tratar de salirte con la tuya" para sofocar esa vocecita insistente que se repite dentro de tu ego, sino que debes responderla con honestidad. ¿Realmente estoy haciendo lo mejor que puedo? ¿Estoy siguiendo el camino correcto? ¿Estoy tomando las mejores decisiones? Todos cometemos errores, pero tener la honestidad de admitirlo (al menos con nosotros mismos) nos hace crecer.

 

Aléjate de los que se quejan de todo, sin cuestionarse jamás. Ser honesto es impopular, pero te permite mirarte en el espejo con una sonrisa.

 

Ser honesto avergüenza a todos aquellos que no toman posiciones, que intentan entorpecerte solo porque saben que no están a la altura e intentan ensuciar tu entorno. Ser honesto también significa evitar cosas, personas y situaciones que no conducen a nada, al contrario te roban un tiempo que sería preciado para tu crecimiento.

Conclusión

Entrénate para aplicar estos tres preceptos lentamente en tu vida. Notarás cómo con el paso del tiempo la negatividad poco a poco comenzará a deslizarse sobre ti sin ser absorbida, y cómo al final podrás hacer mejor la vida de los demás gracias a tu transparencia y serenidad.

 

Te deseo un buen viaje hacia tu interior. Y mucha paz interior.